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13 de diciembre de 2011

Spaghettis a la carbonara

La eterna discusión: ¿nata SI, nata NO?

La carbonara original no lleva nata. Según mi experiencia personal de intercambios culinarios con estudiantes erasmus italianos, y algún viaje a Italia, os puedo asegurar que los italianos no le ponen nata a la Carbonara, aunque para mi gusto, y para la inmensa mayoría de los españoles, con nata está más cremosa y es una auténtica delicia.

Consultemos la Wikipedia (¡bendita sea!): Existen diversas teorías acerca del origen del nombre de este plato, para algunos la palabra carbonara proviene de carbone, que en italiano es la denominación de carbón (Carbonari), y se cree que el nombre del plato tiene su origen en el plato típico de los elaboradores de carbón vegetal en los Apeninos. Otros mencionan que la denominación carbón se hace debido al empleo de la pimienta negra en la elaboración de la salsa que puede recordar al carbón. Algunas teorías dicen que el primero en darle el nombre fue el escritor culinario napolitano Ippolito Cavalcanti que en el año 1839 publica la receta por primera vez en su libro titulado: Cucina teorico-pratica.
El empleo de beicon no aparece en la receta original y se cree que fue introducido en Roma cerca del año 1944 por las tropas aliadas tras la Segunda Guerra mundial. 


Lo que si considero importante, es que la Carbonara se haga con pasta larga, del tipo spaghetti, fettuccine, linguini o tagliatelle y nunca con macarrones, penne, fusilli, rigatoni, farfalle o cualquier otro tipo de pasta corta porque cambia completamente el sabor.

La receta que he probado hoy es un cruce entre la original y la tipical-spain, pero con un ligero cambio. Para no contradecir a nadie con el empleo de la dichosa nata, he optado por probar el "Preparado para cocinar a base de aceites vegetales" de HACENDADO (algún día dominará el mundo), que parece ser igual de cremoso, pero menos graso y por tanto, menos pesado.

"Preparado para cocinar a base de aceites vegetales" de HACENDADO

INGREDIENTES: (por ración)

- Un puñado de spaghetti.
- 1 huevo muy fresco.
- 50 g de beicon en tiras.
- "Preparado para cocinar a base de aceites vegetales" de HACENDADO
- Queso Grana Padano recién rallado.
- Pimienta negra recién molida.
- Sal.

PREPARACIÓN:

Se pone abundante agua a hervir con un poco de sal. Cuando rompe la ebullición se añade la pasta y se cuece hasta que esté al dente ( de 8 a 10 minutos). Mientras tanto se pone el beicon en una sartén hasta que chisporrotee un poco. A continuación añadimos la cuarta parte del brick de "Preparado para cocinar a base de aceites vegetales" de HACENDADO, damos una vuelta para que se mezcle con el beicon y apartamos del fuego. Lo dejamos reposar un poquito para que se unan los aromas.
En un bol batimos el huevo vigorosamente. Le añadimos una cantidad generosa de pimienta negra y el queso  (a mi me encanta con Grana Padano, pero sirve cualquier otro tipo de queso en polvo). Mezclamos el huevo y la salsa de beicon, y lo incorporamos a la pasta previamente escurrida.
Si se va a consumir inmediatamente no hace falta refrescar la pasta.

Este es el resultado:



10 de diciembre de 2011

22 kilos de macarrones con chorizo

¡¡Horror de los horrores!! Me acabo de dar cuenta de que tengo este blog abierto desde el año 2009 y todavía no he publicado mi receta estrella, la que me encumbró a la fama, de la que todavía hoy, años después, se oye hablar cuando el hambre aprieta, los mitiquísimos 22 kilos de macarrones con chorizo que preparé para mi queridísimo Beniking.

Todo comenzó aquel maravilloso verano del 2008, cuando a finales de agosto nos despidieron a un ciento y nos fuimos felices al paro, desconocedores de la crisis venidera y contentos por cobrar el subsidio de desempleo sin tener que ir a trabajar... ¡Ay, que inocentes éramos!

Las tardes de aquel otoño las invertíamos en pasear, comer pasteles y jugar al mus... Día tras día, lo que al principio era solo un ligero rumor que traía la brisa, fue aumentando de intensidad y frecuencia, y ya solo podía oír la misma suplica repetida una y otra vez: Erika, hazme macarrones con chorizo, por fa, macarrones con chorizo, macarrones con chorizo, macarrones con chorizo...

Tan cansino era el muchacho que susurraba en mi oreja, que al final accedí. Pero mi intención era hacerle comer tantos macarrones como veces él me los había pedido.

La receta que seguí para tal aberración fue la siguiente:

INGREDIENTES:

- Bastantes kilos de macarrones.
- Un par de kilos de cebolla.
- 3 o 4 ristras de chorizo.
- Chichas de chorizo (1 kilo por lo menos)
- Carne picada (creo que fue otro kilo)
- Varias bolsas de queso rallado.
- Tomate frito (varios tetrabriks)
- Tomate triturado (un par de botes de los grandes)
- Tomates pelados en conserva (otro par de botes grandes)
- Sal, pimienta.
- Albahaca fresca para decorar.

Algunos de los ingredientes necesarios para esta receta.

PREPARACIÓN:

Para elaborar esta receta es importantísimo buscarse unos buenos pinches de cocina que te echen una mano en esta tarea faraónica. Si no son unos tocapelotas, mejor que mejor, aunque a veces no podemos elegir...
Si se va a preparar en una cocina de un piso estándar, hay que buscar las ollas y cacerolas más grandes posibles. Lo ideal sería una cocina industrial, pero a veces tampoco podemos elegir...

Lo que sigue es aparentemente sencillo.

Se ponen muchos litros de agua a hervir con sal y un chorrito de aceite y cuando rompe la ebullición se añaden los macarrones. Se cuecen hasta que estén al dente. Lo complicado es cocerlos por tandas y que todas ellas tengan el mismo punto de coción, pero finalmente lo conseguimos.

Ponemos en una sartén, o en 3 o 4, aceite y pochamos la cebolla hasta que esté tierna. Se añade la carne, las chichas y el chorizo cortado en rodajas, se salpimenta y deja hacer unos minutos. Se añade el tomate triturado y los tomates partidos en trozos. Se deja 15 minutos más hasta que el tomate esté frito. Si la salsa no fuese suficiente (que nunca lo es) se añade tomate frito y se deja unos minutos más.

Se ponen los macarrones en un super-tupper-ware de los que se usan para guardar la ropa debajo de la cama, o en cualquier otro recipiente con capacidad suficiente, y se añade la salsa de tomate con chorizo. Se le da vueltas para que los macarrones se unten bien con la salsa (cosa que aparentemente, también parece sencilla...) y se espolvorea con queso rallado al gusto.

Momento en el que Beniking cató los macarrones.



Con esto pueden cenar unas 12 o 13 personas una noche... y desayunar al día siguiente, y comer y cenar de nuevo, y aún quedarán algunas sobras.

El caso es que estaban buenísimos.



ADVERTENCIA: No comer más de una ración por persona. Coma macarrones con moderación. El exceso de macarrones puede ser perjudicial para la salud. No conduzca bajo los efectos del chorizo.

10 de septiembre de 2007

Arroz al curry

Pues nada, que esta semanita ha estado Sonia haciendome compañia, y hemos estado estudiando como unas campeonas.

En un rato de relax, estábamos viendo la tele, en Canal Cocina el progama de "22 MINUTOS" donde sale un chico muy majo llamado Jules preparando un menú completo para gente soltera y con prisas... Bueno, el caso es que el muchacho estaba preparando un arroz indio, y curiosamente, estaba siguiendo la misma receta que suelo usar yo habitualmente.

Entonces le dije a Sonia: - Mañana hago arroz al curry para comer.

...Lo malo es que por cosas de la vida, la pobre Sonia se tuvo que ir corriendo porque perdía el bus y se fue a medio comer. Por ese motivo, aquí plasmo la receta, para que pueda hacerla ella en Madrid y para que todos los demás podais también tomar buena nota.




INGREDIENTES:


Todos los ingredientes son de 1 medida por persona. Habria que multiplicarlo todo por las personas que vayan a comer.

- 1 tacita de arroz de grano largo (preferiblemente Basmati, para que le dé ese toque indio).
- 1 cucharada de piñones.
- 25 g de pasas.
- 1/2 manzana.
- 1/2 cebolla pequeña.
- caldo de carne o de pollo (2 y 1/2 ó 3 tazas, dependiendo del tipo de arroz).
- curry (al gusto del consumidor, yo le pongo bastante... con alegría!!).
- 1/4 vaso de vino blanco.
- aceite de oliva, sal y pimienta.


PREPARACIÓN:
Poner a remojo las pasas en agua templada. Pelar y picar la cebolla y la manzana en trozos pequeños.

Rehogar la cebolla en una cacerola con el aceite. Incorporar el arroz y dorarlo a fuego vivo, removiendo con una cuchara de madera. Agregar la manzana. Verter el vino y dejar que se evapore a fuego medio, sin dejar de remover para que el arroz no se pegue.

Añadir al arroz el curry, las pasas previamente escurridas y los piñones. Regar con el caldo bien caliente, remover, salpimentar y dejar cocer durante 20 ó 25 min. dependiendo del tipo de arroz, hasta que el líquido se reduzca.

Antes de servir se pude introducir el arroz en un molde y dejarlo reposar unos minutos, para que quede bonito.

18 de agosto de 2007

TABULÉ

El fin de semana pasado me fui a las fiestas del pueblo de Bea en Ávila y el domingo estuvimos comiendo en casa de su tia. De primero nos sirvió Tabulé y me quedé realmente sorprendida.

Ya había leido esta receta, pero la verdad es que nunca me habia dado por prepararla, y cuando nos la sirvió la tía de Bea, simplemente me encantó.

Ya en Salamanca, me puse a rebuscar entre mis libros de cocina y encontre esta receta, en un libro de "Cocina Oriental" de la editorial Blume.

Hoy la he preparado para comer y este fue el resultado:




INGREDIENTES:

- 1 y 1/2 vaso de couscous.
- 1 y 1/2 vaso de agua.
- 1 tomate mediano.
- 1 pepino pequeño.
- 1/2 pimiento rojo.
- 1/2 cebolla.
- perejil.
- menta fresca.
- aceite de oliva, zumo de limón, sal y pimienta blanca.


PREPARACIÓN:

Se pone la semola de couscous en una fuente y se cubre con el agua tibia salada, por lo general basta con echar la misma cantidad de semola que de agua. Se deja reposar durante 30 min, removiendo de vez en cuando con un tenedor para ir soltando los granos.

Mientras tanto se va lavando y quitando las semillas al tomate y al pepino. Se trocean todas las hortalizas muy finamente y se incorporan al couscous. Se lava y se pica el perejil y la menta, y se añaden también a la ensalda, reservando unas hojas de menta para adornar.

Se sazona con el limón, el aceite de oliva, sal y pimienta y se remueve con cuidado para que el grano del couscous quede muy suelto. Se adorna con las hojas de menta.

Se deja reposar en la nevera para que se unan los aromas y resulte una ensalada muy refrescante.

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La receta original no incluye ni pepino ni pimiento, pero como la tia de Bea sí que se lo echo y me supo tan rico, yo lo he incluido. Además el pepino y la menta son una combinación perfecta.

Esta receta es ideal para una comida veraniega ya que la menta proporciona un frescor inigualable, y resulta muy agradable a la vista con esos colores, blanco, rojo y verde.

Espero que la disfruteis.