Así rezaba el folleto que me dio mi padre mientras me decía:
- ¡¡Haz ésto para cenar, que está cojonudo!!
A lo que yo respondí:- Vale, pero... ¿Qué lleva y cómo se hace?
- ¡Y yo qué sé! - eso fue todo lo que obtuve por respuesta.
Después de un rato de imaginativa creación, de una pizca de esto y un pellizco de lo otro, éste fue el resultado que inició en mi casa, la cena de Noche Buena.
Como bien dijo mi padre, estaba cojonudo. No sé si acerté con la receta original o si el sabor era el adecuado, pero la improvisación y mi arte culinario han conseguido un nuevo triunfo en mi cocina.
Feliz Navidad!!!!!